El primer factor que debes considera es donde vas a entrenar, ya que cada superficie exige un tipo de calzado diferente. Por ejemplo, si corres por la ciudad en calles de asfalto o en una cinta vas a necesitar de zapatillas con una gran amortiguación para absorber el impacto y una respuesta reactiva.
En el caso de correr en terrenos mas irregulares, deberías buscar una suela más resistente, buena tracción y una protección adicional.
En el caso de que corras en pista, la velocidad es la clave y deberías optar por zapatillas más ligeras con una respuesta rápida.